Si es así,
podría quedarme una eternidad,
sólo si es así.
No quiero ser cuando estoy siendo
/prefiero/ parar en tu reflejo,
en un cristal sucio y un recuerdo.
Las noches son largas nos decíamos
por eso nos quedábamos hasta las tantas
arrastrados por luces incandescentes,
sombras de vino que nos bebían.
Si nada ha cambiado,
si es así,
aquí podría estar tal vez despierta
con los ojos ardientes - llenos de guerra
y que no cuenten los pasos
si siempre habrá un regreso
o - porque no - un dibujo de una circunferencia.
Vi olvidado el será,
ese es nuestro destino.
Parecía inalcanzable la eternidad.
Vi olvidada esas primeras veces
primeras no hubo más
son ya historias vencidas -
perturbados pero vivos
nada ha cambiado,
seguimos sobre nosotros mismos.
Aquí me quedo - voy y vengo -
en este sueño
de paz y violencia.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
lunes, 1 de diciembre de 2014
Nada ha cambiado
Nada ha cambiado en este punto de encuentro.
Es mirar atrás casi la aspiración mayor.
Querer cerrar los ojos y... te levantan las piernas.
En un estado de aceptar el incendio.
Que no hay otra que tocarlo bebiendo
un veneno que te duerme muy lento.
Entrar, entrando escupiendo
Un abrazo de terror que avanza
como una obsesión que vuelve al comienzo
ya que nada ha cambiado en este punto de encuentro.
Besar la mejilla de un animal mutante
Sublime acto para que después
solo quiera un bocado de tu carne.
Hablar de la vida que tantas veces despediste
Pero no como una derrota,
sino como la mayor victoria
por haber vuelto ¿sabías?
Nunca existió el tiempo.
Se comieron tus palabras el viento.
Un placer coincidir en este vehículo
de vuelta al punto de encuentro.
Sacar de un bolsillo esas cosas que dan miedo.
Y volver a preguntar por nosotros mismos.
Hasta que lo conocido invada tus sueños.
Las creencias hablan de este invento
del dolor de un posible cambio inadvertido.
De nuestro sabio que rompe la barrera y
de pronto ama todo lo que está haciendo.
Vivir la experiencia que de nuestras manos escapa.
Y encontrar la calma lento o rápido estés yendo.
Es mirar atrás casi la aspiración mayor.
Querer cerrar los ojos y... te levantan las piernas.
En un estado de aceptar el incendio.
Que no hay otra que tocarlo bebiendo
un veneno que te duerme muy lento.
Entrar, entrando escupiendo
Un abrazo de terror que avanza
como una obsesión que vuelve al comienzo
ya que nada ha cambiado en este punto de encuentro.
Besar la mejilla de un animal mutante
Sublime acto para que después
solo quiera un bocado de tu carne.
Hablar de la vida que tantas veces despediste
Pero no como una derrota,
sino como la mayor victoria
por haber vuelto ¿sabías?
Nunca existió el tiempo.
Se comieron tus palabras el viento.
Un placer coincidir en este vehículo
de vuelta al punto de encuentro.
Sacar de un bolsillo esas cosas que dan miedo.
Y volver a preguntar por nosotros mismos.
Hasta que lo conocido invada tus sueños.
Las creencias hablan de este invento
del dolor de un posible cambio inadvertido.
De nuestro sabio que rompe la barrera y
de pronto ama todo lo que está haciendo.
Vivir la experiencia que de nuestras manos escapa.
Y encontrar la calma lento o rápido estés yendo.
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