Hoy el tiempo pesa, ralentiza los pasos y me mece suavemente hasta posarme en el suelo. Descanso, ajena a ruidos algo cercanos que no me afectan en absoluto. Desconecto del mundo exterior para sentir que dentro de mi cuerpo ya existen energías complejas y microscópicas que dinamizan mi alma... a veces muy lentamente. Y entonces aprendo a amar la sutileza de una mirada, la simpleza de una sonrisa. Dejo de tenerle miedo al miedo y sueño con que alcanzo la máxima satisfacción. Y a pesar de que no creí, acepto lo rechazado... me abrazo a la seguridad de la oscuridad y me dejo llevar.
Poco a poco las frases se fueron descomponiendo.
Escribir las letras más tristes del mundo, las letras más tristes del mundo, más tristes del mundo, del mundo, mundo.
Porque no hay nada perfecto. Porque hay engaño si no confias. Porque desear forma parte de tu propia contradicción. Porque la incertidumbre te dejó imaginar. Porque nunca llegarás a entender las millones de cosas que ahora pasaron por tu cabeza. Porque nunca sabrás el por qué de esta pregunta.
Te quise contar, pero había acabado y sin darme cuenta, dejaste tu presencia en cada palabra.
Agradezco a todas aquellas personas que a lo largo de mi vida me ayudaron a abrir los ojos y mantenerlos cerrados al mismo tiempo...
de nada..
ResponderEliminar