lunes, 21 de febrero de 2011

No hay más valor

No hay más valentía que hacer el intento tras haberse preparado.

La ilusión es valiente cuando acaba con todas las cosas negativas,
no hay más valentía que cuando la ilusión olvida los malos momentos.

No hay más valor que seguir intentándolo, una vez más y otra;
no existe más fuerza que la que se consigue poco a poco,
no existe más que la que por complicada que sea sepas que algún día la dominarás,
que pronto la controlarás más que ella a tí.

No existe más valiente que aquel que se supera a uno mismo.
Aquel que llora por fragilidad, aquel que sonrie... para engañaros por un instante.
Sólo para que no puedan pensar que lo pasa mal. Para que no se sientan preocupados.

No hay más valor que apoyarse, sujetar y levantar; sin dejarnos hundir,
sin rendirnos; y si nos ahogamos aprender... a nadar.
Más...
que reconocer lo que uno es y será,

porque es nuestro camino, ese que elegimos...


Nunca nos rindamos!
No ocultemos nuestro logro, nuestro viaje, ni el destino!






domingo, 20 de febrero de 2011

Resuena

Resuena en mi cabeza una y otra vez esa melodía de palabras secretas.

Nadie llega a entender cuanto poder tiene cada una de ellas.
Y luego siempre digo que no hacen falta palabras...

...unas pocas no vienen mal.


Como por ejemplo:

Quédate un poco más

Tú sabrás

¿Y ahora qué?


Cómo cuesta pensar en un mañana que se acerca y que a la vez dejas pasar...
Cómo cuesta volver a la realidad. Y aún así nos resistimos.

¿Cuántos finales podemos considerarlos como principios?
¿Y cuántos como tal?

Sabemos lo que queremos, pero no de lo que dispondremos o de lo que nos deberíamos permitir.
Resuena el deber.

Preferimos quedarnos en estado de espera a que la vida nos de una respuesta, en vez de actuar para que sin desearlo todo vaya tomando forma.


Resuena en mi cabeza muchas melodías de otros mundos ajenos a este.
No me darán respuesta, pero yo prestaré mi ropa a cambio de unos minutos a solas.


Cerremos los ojos.
Seamos capaces de no pensar.
Atrevámonos

Entonces ni si quiera resonará nada pues...la música nos hará caminar.

Ya no estaremos solos nunca más.


No me gustan los finales, ni buenos ni malos.
No quiero que me gusten!


Resuenan recuerdos mezclados
con rozaduras superficiales, cajitas empolvadas,
habitaciones vacías y olvidadas,
nubes bajas dispuestas a empaparnos.

Resuena el eco de este cuarto.
Tenía puesta la música, como siempre, sin saber el volumen.