Estaba surcando el mar estrellado cuando me llegó un aviso.
Un aviso mecánico y textual diciendo que en la Tierra todo se había echado a perder.
Ahora tal vez había más espacio de la cuenta. La soledad en aquel estado no me impresionaba, lo que me impresionaba era imaginarme a la pobre tierra desterrada. Perdiendo el significado entonces del planeta y del espacio.
[...]empatía forzada para recordarte, para lograrte como latidos de una historia nuestra que acababa de concluir.
Pero tu bondad ilimitada rompería con el tiempo, ¿sabes?,
tu cariño se vería reflejado en el ahora dulce sueño tuyo.
Daremos paso a una nueva generación deseosa de haberte conocido, créeme.
Y desde lejos, dónde ahora nunca será lejos, me aparece tu tacto y ojos blancos para que nosotros podamos llorar.
Seguiste caminando pese a nunca poderte mantener en pie. Son breves y escasos fragmentos de una vida que conquistaste y ahora te dejó pasar.
Ya no sé mucho más, intentaré regalarte estas palabras. A ver si al FIN aún le queda mucho por llegar.
Hasta pronto abuela.
sábado, 3 de noviembre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
De nuevo rozando los límites del disgusto
Esta vez no contaré nada que no haya contado antes. Ni lo que antes he podido escribir pudiera ser nuevo para nadie. Y justo es cuando caigo en que quería buscar la diferencia entre la multitud de sueños, comidas y muertes. Es cuando los deseos frustrados saben a incoherencia y huelen a éxito para la negatividad. Y así es. Si la diferencia pudiera ser grata...
Así es como dicen que existe belleza en Cualquier escondite, puede que ese escondite que invento carezca de esto. Puede que ese sea más de paraíso y no haya inventado nada. Y el inventar es un deseo. Otro. Otra acción que me impide llevar mi vida con normalidad. Y si la acción de vivir fuera una superación personal, caer. No soy capaz de crear vida. Sólo puedo evitar que no cunda el pánico y con gran esfuerzo. Hasta el límite de la supervivencia automática. Un día no podré tener conciencia de lograr un descanso del maltrato. Un sufrimiento inservible, sólo para expulsar flechas de fuego hacia cada lado del cuarto.
Intentaba actuar para entretener a mi mente, pero es cuando comprendía lo que estaba haciendo. ¿Por que siempre tengo algo que decir? Y se transforman en palabras ahogadas en el centro del tórax.
No puedo ni terminar este texto con ... ¿y qué adjetivo usar? ¿Dónde he dejado mi creatividad? Hasta el punto que me quedé con la escasa expresión y falle. Me fallé. Y la música ahora fiel permanece todavía en pie.
martes, 17 de abril de 2012
Nada
Qué injusta es la vida.
Nos ilusionan con engaño tras engaño.
Y luego estamos completamente sólos.
Para qué regalar más ilusión si ya otros lo hacen?
Si el negocio de la vida está especializado en eso?
Luego, los sentimientos y emociones no sirven para nada... excepto para uno mismo.
Por eso estamos completamente sólos.
Pero eso de "para uno mismo" vuelve a ser un engaño ya que si desaparecemos anulamos nuestra existencia... y otros aceptan inconscientemente nuestra inexistencia.
Como si de pronto no fuéramos más que NADA.
Y nada es demasiado para no existir.
Nos ilusionan con engaño tras engaño.
Y luego estamos completamente sólos.
Para qué regalar más ilusión si ya otros lo hacen?
Si el negocio de la vida está especializado en eso?
Luego, los sentimientos y emociones no sirven para nada... excepto para uno mismo.
Por eso estamos completamente sólos.
Pero eso de "para uno mismo" vuelve a ser un engaño ya que si desaparecemos anulamos nuestra existencia... y otros aceptan inconscientemente nuestra inexistencia.
Como si de pronto no fuéramos más que NADA.
Y nada es demasiado para no existir.
domingo, 8 de abril de 2012
¿Para qué?
Oigo todavía sus últimos sonidos. Aún cercanos.
Sé que son los últimos. Maletas, ruedas, cremalleras, bolsas y muchos
muchos adiós.
Adiós cansados y largos.
Y yo sigo aquí pensando en si existe ese sitio, o si el sitio que es mío costará todavía gran esfuerzo encontrar.
Tarde, como el momento, para recordar el angustioso sonido de la puerta cerrarse.
Tarde para espantar a los pájaros que se comieron las plantas del amor.
Entonces el amor ahora está rendido... para volver a encontrarnos con nosotros mismos. Y existirá nuevamente todo el tiempo del mundo. No sabré en qué invertirlo.
¿Para qué tiempo sin quererlo y sobra?
¿Pero qué más da vivos con demasiado tiempo?
Me cuesta creerlo. Es más no hago el esfuerzo por creerlo para no volver a pensar en el pasado. Para volver a ir dejando cosas atrás. Tanta insatisfacción... debo recrear ese cambio esperado que no llega... tristemente por el camino menos deseado... para así transformarlo todo, darle la vuelta, hacernos daño.
Dudo haberme cansado de tu compañía, también dudo haberme casado con el tiempo.
Pero mi expresión estaba inhibida, demasiado calmada y en el fondo angustiada por no tener deseo de salir. ¿Y para qué salir?
¿Para qué salir a la calle si la veo desde la ventana? Si me encontraré con los pájaros y me volverán a comer.
Si cada vez soy más pequeña. Si cada vez tengo los ojos más blancos y casi no me puedo ver...
Ya he dejado los minutos pasar, he dejado que el pensamiento elija libremente las palabras, he dejado el tiempo-espacio corregir el destino. Y he estado aquí hablando en primera persona como muchas otras veces... como si para la sociedad mi YO tuviera valor.
Como si el recuerdo quisiera ser compartido. Como si a su vez eso de estar sólo fuese imposible.
Muero de curiosidad... me apaciguo, incógnita. Ya no habrá nadie aquí, ya estaré perdida en mi mundo de estrellas. Sin dirigirme a ningún lugar. Como antes; volviendo a dormir.
Tal vez tendré sonrisas para todos porque me aburriré de sentirme sola.
Aunque nada es normal y puede que el cambio no sea ahora. Me invitas a que te llame, a que te cuente, te abrace, te bese, me desnude... Quieres verme, tocarme. Me deseas. ¿Qué podemos hacer? Vida de decisiones y contradicciones. ¿Para qué?
Aunque puede que no todo sea tan extremo.
Sigues viendo un brillo de esperanza. Que suerte tengo y pisoteo.
.,.,.,.,.,.,.,.,.,.,
Sé que son los últimos. Maletas, ruedas, cremalleras, bolsas y muchos
muchos adiós.
Adiós cansados y largos.
Y yo sigo aquí pensando en si existe ese sitio, o si el sitio que es mío costará todavía gran esfuerzo encontrar.
Tarde, como el momento, para recordar el angustioso sonido de la puerta cerrarse.
Tarde para espantar a los pájaros que se comieron las plantas del amor.
Entonces el amor ahora está rendido... para volver a encontrarnos con nosotros mismos. Y existirá nuevamente todo el tiempo del mundo. No sabré en qué invertirlo.
¿Para qué tiempo sin quererlo y sobra?
¿Pero qué más da vivos con demasiado tiempo?
Me cuesta creerlo. Es más no hago el esfuerzo por creerlo para no volver a pensar en el pasado. Para volver a ir dejando cosas atrás. Tanta insatisfacción... debo recrear ese cambio esperado que no llega... tristemente por el camino menos deseado... para así transformarlo todo, darle la vuelta, hacernos daño.
Dudo haberme cansado de tu compañía, también dudo haberme casado con el tiempo.
Pero mi expresión estaba inhibida, demasiado calmada y en el fondo angustiada por no tener deseo de salir. ¿Y para qué salir?
¿Para qué salir a la calle si la veo desde la ventana? Si me encontraré con los pájaros y me volverán a comer.
Si cada vez soy más pequeña. Si cada vez tengo los ojos más blancos y casi no me puedo ver...
Ya he dejado los minutos pasar, he dejado que el pensamiento elija libremente las palabras, he dejado el tiempo-espacio corregir el destino. Y he estado aquí hablando en primera persona como muchas otras veces... como si para la sociedad mi YO tuviera valor.
Como si el recuerdo quisiera ser compartido. Como si a su vez eso de estar sólo fuese imposible.
Muero de curiosidad... me apaciguo, incógnita. Ya no habrá nadie aquí, ya estaré perdida en mi mundo de estrellas. Sin dirigirme a ningún lugar. Como antes; volviendo a dormir.
Tal vez tendré sonrisas para todos porque me aburriré de sentirme sola.
Aunque nada es normal y puede que el cambio no sea ahora. Me invitas a que te llame, a que te cuente, te abrace, te bese, me desnude... Quieres verme, tocarme. Me deseas. ¿Qué podemos hacer? Vida de decisiones y contradicciones. ¿Para qué?
Aunque puede que no todo sea tan extremo.
Sigues viendo un brillo de esperanza. Que suerte tengo y pisoteo.
.,.,.,.,.,.,.,.,.,.,
sábado, 3 de marzo de 2012
Casi...
Me encuentro sentada al borde del abismo del sentido cuando sólo puedo oir como vibra todo mi cuerpo... Lo que resulta más atrayente es caer y caer junto a lágrimas de tristeza plácida pero infinita. Incluso ínfima. Incluso dispersa. Dispersas las alas de las gaviotas como hoy tarde ví. Aunque también estuve cansada y algo callada. No tengo a veces notas para mostrarte. A tí público inexistente de mi espectáculo derruido o arruinado o solitario. Entonces palabras son pocas. Siempre insuficientes para registrar el momento de una expresión casi naciente en el vientre del sol. Y esa media sonrisa casi apagada se esfuerza por continuar resistente o tal vez engañosa. Qué fracaso el hecho de estar ahí en medio de todo el espectáculo y casi... casi conseguir el eco infinito. Incluso ínfimo. Incluso disperso.
Casi olvido mis manos y las manos del sol abrazándome para que continue en su senda.
No será casualidad que siento que esto es una batalla y que se salve el que más corra.
Ay! Ay!
Casi me olvido del amor. Socorro, sálvame a mí de esta terrible tragedia...
Casi olvido mis manos y las manos del sol abrazándome para que continue en su senda.
No será casualidad que siento que esto es una batalla y que se salve el que más corra.
Ay! Ay!
Casi me olvido del amor. Socorro, sálvame a mí de esta terrible tragedia...
miércoles, 22 de febrero de 2012
...ya que mi instito me dice de soñar
y este parece un hecho arrebatado.
Que alguien me devuelva lo que era mío
Aunque nada es de nadie y me ordeno;
solo lo que eso siento necesario para complementarme.
Y así no sentir vacío, vacío provocado.
Como de constumbre comenzar a correr para no seguir ese instinto de locura.
Pero no hay mejor cambio que el que ocurre dentro, siempre que queramos.
Quiero soñar, por favor, quiero soñar...
y este parece un hecho arrebatado.
Que alguien me devuelva lo que era mío
Aunque nada es de nadie y me ordeno;
solo lo que eso siento necesario para complementarme.
Y así no sentir vacío, vacío provocado.
Como de constumbre comenzar a correr para no seguir ese instinto de locura.
Pero no hay mejor cambio que el que ocurre dentro, siempre que queramos.
Quiero soñar, por favor, quiero soñar...
viernes, 10 de febrero de 2012
Acerca del cantar
Resulta que la teoría del cantar y el pensar es cierta
!!!
Cantaré, cantaré, cantaré
y nadie me mirará sino estoy sobre el escenario
y les cantaré.
Seguramente prefieran oír su voz.
Estará muy diferente si su amplificación se hace lejana sin asomo de reconocimiento.
Por eso gritan, por eso.
Por eso el romper del ruido callejero.
Que no es más que silencio molesto.
!!!
Cantaré, cantaré, cantaré
y nadie me mirará sino estoy sobre el escenario
y les cantaré.
Seguramente prefieran oír su voz.
Estará muy diferente si su amplificación se hace lejana sin asomo de reconocimiento.
Por eso gritan, por eso.
Por eso el romper del ruido callejero.
Que no es más que silencio molesto.
miércoles, 18 de enero de 2012
ahf
¿Y a quién le importa?
Al principio silenciosos pasos. Pasan inadvertidos.
Al final rojo y el sol explota. Se enfría la luz, nos quedamos a oscuras.
Menos importa.
Y más sabiendo que hablaba de un solitario individuo.
Muérete y así no estorbas.
Al principio silenciosos pasos. Pasan inadvertidos.
Al final rojo y el sol explota. Se enfría la luz, nos quedamos a oscuras.
Menos importa.
Y más sabiendo que hablaba de un solitario individuo.
Muérete y así no estorbas.
miércoles, 11 de enero de 2012
Mi puente
¿Cuál será el momento adecuado
Para llamaros uno a uno
desde este lado, mi lado, mi vía de escape?
Que si alguien pertenece a mi historia,
esa que escribo en los tiempos de ahora,
tan negra y tan ensombrecedora;
tal vez no sea nadie, no seáis nadie,
y al dejaros pasar os marchasteis por el paso del puente.
Pero escuchadme
y dejad de caer en el río que desemboca abajo en el mar.
Quiero escalar hasta llegar a lo alto,
aunque quiero que lo sepáis nada más.
Te enseño las heridas de los pies
que en aquel pasar me crecieron
lo que veis atrás no son más que palabras muertas,
no son más que restos de un pisar.
No me veis a mi
y si quieren seguir en mi historia
no abandonen el camino sin delinear.
Y palabras borrar,
una solución busco y nadie me puede ayudar,
por vuestro alboroto y ruidoso pisar.
La concentración de la fría y dura piedra
que los pies me comienza a helar...
Como a Dafne que le crecieron hojas,
en mí las piedras me transforman
en el puente que arriba está.
Para llamaros uno a uno
desde este lado, mi lado, mi vía de escape?
Que si alguien pertenece a mi historia,
esa que escribo en los tiempos de ahora,
tan negra y tan ensombrecedora;
tal vez no sea nadie, no seáis nadie,
y al dejaros pasar os marchasteis por el paso del puente.
Pero escuchadme
y dejad de caer en el río que desemboca abajo en el mar.
Quiero escalar hasta llegar a lo alto,
aunque quiero que lo sepáis nada más.
Te enseño las heridas de los pies
que en aquel pasar me crecieron
lo que veis atrás no son más que palabras muertas,
no son más que restos de un pisar.
No me veis a mi
y si quieren seguir en mi historia
no abandonen el camino sin delinear.
Y palabras borrar,
una solución busco y nadie me puede ayudar,
por vuestro alboroto y ruidoso pisar.
La concentración de la fría y dura piedra
que los pies me comienza a helar...
Como a Dafne que le crecieron hojas,
en mí las piedras me transforman
en el puente que arriba está.
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