Qué injusta es la vida.
Nos ilusionan con engaño tras engaño.
Y luego estamos completamente sólos.
Para qué regalar más ilusión si ya otros lo hacen?
Si el negocio de la vida está especializado en eso?
Luego, los sentimientos y emociones no sirven para nada... excepto para uno mismo.
Por eso estamos completamente sólos.
Pero eso de "para uno mismo" vuelve a ser un engaño ya que si desaparecemos anulamos nuestra existencia... y otros aceptan inconscientemente nuestra inexistencia.
Como si de pronto no fuéramos más que NADA.
Y nada es demasiado para no existir.
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