No, esta tristeza no.
Así se lo dije de directo y radical.
Se me caían cosas sobre mi estómago
de forma constante. Y podía ser muy lentamente que daba igual.
No podía ver otra cosa más que sombras y más sombras.
Y en la sombra...
... tú.
Como que en realidad no existes.
Así que dije no.
Dije no a ese estado de sueño de creer que novolveríanacaercosassobremiestómago.
Aparté con la mirada todo aquello que pudiese sentirse áspero.
Un tú. Un nado sobre un tú de nada.
Y conseguí un no para todo aquello que no me interesaba.
lunes, 7 de julio de 2014
domingo, 6 de julio de 2014
Laisser
No dejes de.
Como la muerte
y dejarse en ella.
Y te repiten que no dejes de.
Lo único que quizá
debería dejarse
es la muerte
en medio de
una llanura desértica.
No dejes de,
pero al final,
no habrá nada que dejar.
Como la muerte
y dejarse en ella.
Y te repiten que no dejes de.
Lo único que quizá
debería dejarse
es la muerte
en medio de
una llanura desértica.
No dejes de,
pero al final,
no habrá nada que dejar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)