Nada ha cambiado en este punto de encuentro.
Es mirar atrás casi la aspiración mayor.
Querer cerrar los ojos y... te levantan las piernas.
En un estado de aceptar el incendio.
Que no hay otra que tocarlo bebiendo
un veneno que te duerme muy lento.
Entrar, entrando escupiendo
Un abrazo de terror que avanza
como una obsesión que vuelve al comienzo
ya que nada ha cambiado en este punto de encuentro.
Besar la mejilla de un animal mutante
Sublime acto para que después
solo quiera un bocado de tu carne.
Hablar de la vida que tantas veces despediste
Pero no como una derrota,
sino como la mayor victoria
por haber vuelto ¿sabías?
Nunca existió el tiempo.
Se comieron tus palabras el viento.
Un placer coincidir en este vehículo
de vuelta al punto de encuentro.
Sacar de un bolsillo esas cosas que dan miedo.
Y volver a preguntar por nosotros mismos.
Hasta que lo conocido invada tus sueños.
Las creencias hablan de este invento
del dolor de un posible cambio inadvertido.
De nuestro sabio que rompe la barrera y
de pronto ama todo lo que está haciendo.
Vivir la experiencia que de nuestras manos escapa.
Y encontrar la calma lento o rápido estés yendo.
Impecable
ResponderEliminar