lunes, 6 de junio de 2011

Haz que no te importe nada, olvídate de lo que acaba de ocurrir.
No pienses en nadie, excepto en tí mismo:
no hay cosa importante que no sea lo que estás experimentando ahora mismo.
Y tampoco importa si esto que experimentas ya lo conocías o es algo nuevo para tí.

Quizá lo del alrededor sea lo de menos.
Riete de ello, ríete. Vuelvete a reir.
Prefieres que nadie te entienda, todos son demasiado distintos como para entenderte.
Aunque también te es indiferente que quieran o no entenderte...
e incluso que lo hayan conseguido.
Mantente alejado de todo lo que no tenga que ver contigo.
Todo lo que no tiene que ver contigo es aquello que no ves en tu reflejo.

Porque cuando todo es aburrido


habrás conseguido que tu ego gane.

1 comentario:

  1. La diferencia enriquece la vida, el egoísmo la empequeñece.

    ResponderEliminar