¿Cómo dejar de vivirlo
si viene
y otra vez me abraza?
Me hace dudar dejar
este cariño venenoso,
que es seguro y fiable.
No veo otra calma,
no hay otros brazos
que me indiquen saltar
o ponerme a guardia.
No logran prensarse
atrás de mi espalda,
puños de roca,
dientes afilados,
sueños dormidos,
oscuros naufragios.
Un sin sentido
sentido así,
me pierdo lo de allá,
sintiendo de más
sin vivir.
Justo cuando dejé de escuchar.
Atiendo a una voz que se aleja
hacia donde nadie va.
¿
Y echarle la culpa al tiempo
que vuelve a cambiar?
Hay quien dice que se trata
del precio de la sensibilidad.
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