jueves, 19 de agosto de 2010

No me apetece pornerle título :D

Me está cansando vivir bajo la tormenta. Ojalá pudiera evitar toda preocupación. Ojalá mi cuerpo no reaccionara desesperadamente. Ojalá no existiera el horror.
Pero todo esto son excusas, me las impongo y nunca creo ver otra alternativa.

Aunque sea la enésima vez, !quiero que me perdonen¡ !Otra oportunidad más por favor¡
Y lo mejor, podemos equivocarnos una y otra vez...¡pero tendremos oportunidades hasta el resto de nuestra vida! yo también quiero vivir, sentir, quiero pensar que puedo creer en mi misma!

Cuéntame como te va, desearía que todo te fuera tan bien... y que fueses capaz de mantener la esperanza...

Cuando hago caso a esas voces casi inaudibles que gritan con fuerza "¡¡adelante, continua!!" soy capaz de controlar los límites de mi interpretación abstracta del mundo, consigo distinguir más colores aparte de los ocres melancólicos...y me siento fuerte para convencer a cualquiera...
sólo a veces...cuando consigo abrir las puertas, sentirme realmente libre y sincera puedo dejar a un lado la razón, puedo llorar de alegría, puedo sentirme yo.
Punto. Sin necesidad de encontrar palabras exactas. Sin interrogarse para obtener motivo. Sin recordar, ni predecir...

Es hora de que nos libremos de las perfecciones, de las exigencias, las angustias, los fantasmas, pero muy poco a poco y muy lentamente... como una caricia que va bajando por tu espalda...

Nunca será demasiado tarde para activar esa mecánica, en mi caso algo oxidada...el corazón.



Por fín algo agradable, no sé si lo he hecho bien o no...pero es preferible pensar que esta intención ya es muy positiva. A veces viene tan bien que te recuerden la verdadera belleza de las cosas...
Descubrir qué te haría felíz en cada instante puede ser complicado pero quizá valga la pena intentarlo.

domingo, 15 de agosto de 2010

Escucha. Cállate.

No tengo derecho. No tengo derecho. No tengo derecho. No tengo derecho. No tengo derecho.


¿Por qué prefieres ahogarte en tu propia saliva? ¿Huyes para olvidar tu camino? ¿Quieres regresar a la simpleza de la ingenuidad?

Te persiguen. Aunque no lo creas no hay nadie, eres tú misma.
Insistes en cerrar la puerta de tu habitación para poder vomitar todo lo que has comido. Has comido demasiado. Deberías ser conciente. ¿Qué te pasa? Admítelo de una vez, no existen los problemas en tu vida, tú eres la que te impones obstáculos. No tienes derecho... Limpia de una vez tu cajón creo que acumulaste demasiada suciedad.

Eh, ¿que te pasa? no llores... ¿me escuchas? ¿sigues ahí?


Admito...
Lo dejo caer...
Se rompe, fragilidad
No queda nada,
no hay nadaaaa, no queda nada, no hay nada, no queda nada...

¿Como quieres que sobreviva ahora? Con aquel grito quedé sorda. Aún así siento que me siguen gritando. Seguid, ¡quiero conseguir escucharlos!


...¿no querías sonreir siempre? Ahora no sé que creer. Mientes siempre. No merece la pena razonar. Comprometerse contigo ha perdido su significado. Y no existe razón para que no seas capaz de soportar cualquier cosa. No tienes derecho... Deberías ser fuerte. Deberías olvidarlo todo. Deberías mantener tu promesa y no defraudarte más.

Deberías escuchar, deberías callar.

... ¡¡Que aparezca el silencio en la tierra!! ¡¡Y que el silencio me permita mantener la plenitud de las emociones pasajeras...!!

...

viernes, 6 de agosto de 2010

"Todos los esfuerzos por hacer política estética culminan en una cosa, la guerra" (Walter Benjamin)

Él reía mientras otros lloraban
gritaba para que otros murieran
tirano inconformista
buscando la perfección imperfecta.

Impone una ley destructiva
respaldado del pasado a su presente
se aprovecha del arte que carece de valores ideológicos
sirviendole como refuerzo narcisista a su poder.


Intranquilos aún miramos con suerte
sin posible elección nos entregamos al futuro
que sueña con una alegre politonía
o una desordenada anarquía de disparos de preguntas sin respuesta
o una desilusión nihilista capaz de desmontar la mínima injusticia
pero demasiado compleja como para evitar el atentado social,
la inconciencia,
en definitiva, la autodestrucción.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Saber o no

Ahora no sé nada.
No sé lo adecuado, ni lo que no.
No sé afrontar lo que viene y aprecio las cosas con retardo.
No sé porque no sé lo que sabía... Creo que lo que sabía era falso.
Lo peor, por no saber no sé ni quién soy. Quizá nunca lo supe, pero ahora estoy obsesionada con esta duda constante. Saber o no saber. Ese ser caprichoso que acapara todos nuestros pensamientos malgastando energía... nos ciega, dificultando el camino hacia la libertad.

Y es que ni siquiera la pregunta más simple soy capaz de responder. No tenía prisa, pero soy consciente de que pasa el tiempo.
Todas las piezas de una torre que creían encajar son dificiles de mantener... ¿y si existieran piezas invisibles con las que poder volver a estructurarla? ¿Invisibles para dejar pasar todo lo externo con permiso de la luz? ¿Invisibles para despreocuparnos de su mantenimiento, de su existencia, de sus limites? Pero...¿y si ni siquiera hiciese falta montar nada? ¿Por qué damos por sentado algo en lo que ni siquiera estamos seguros? ¿Hace falta responder a estas preguntas? ¿Verdad que no?

Confusión. ¿Responder significa saber? ¿atreverse? Volvemos a confundirnos. Supongo que será inevitable. ¿Inevitable? ¿Seguro que es inevitable? ¿Supongo? ¿No estoy segura? ¿Por qué?

Luego quizá vendrían las dudas sobre la verdad...porque sin ninguna afirmación tampoco podríamos asegurarnos su existencia...


Y así sucesivamente.