Él reía mientras otros lloraban
gritaba para que otros murieran
tirano inconformista
buscando la perfección imperfecta.
Impone una ley destructiva
respaldado del pasado a su presente
se aprovecha del arte que carece de valores ideológicos
sirviendole como refuerzo narcisista a su poder.
Intranquilos aún miramos con suerte
sin posible elección nos entregamos al futuro
que sueña con una alegre politonía
o una desordenada anarquía de disparos de preguntas sin respuesta
o una desilusión nihilista capaz de desmontar la mínima injusticia
pero demasiado compleja como para evitar el atentado social,
la inconciencia,
en definitiva, la autodestrucción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario