No tengo derecho. No tengo derecho. No tengo derecho. No tengo derecho. No tengo derecho.
¿Por qué prefieres ahogarte en tu propia saliva? ¿Huyes para olvidar tu camino? ¿Quieres regresar a la simpleza de la ingenuidad?
Te persiguen. Aunque no lo creas no hay nadie, eres tú misma.
Insistes en cerrar la puerta de tu habitación para poder vomitar todo lo que has comido. Has comido demasiado. Deberías ser conciente. ¿Qué te pasa? Admítelo de una vez, no existen los problemas en tu vida, tú eres la que te impones obstáculos. No tienes derecho... Limpia de una vez tu cajón creo que acumulaste demasiada suciedad.
Eh, ¿que te pasa? no llores... ¿me escuchas? ¿sigues ahí?
Admito...
Lo dejo caer...
Se rompe, fragilidad
No queda nada,
no hay nadaaaa, no queda nada, no hay nada, no queda nada...
¿Como quieres que sobreviva ahora? Con aquel grito quedé sorda. Aún así siento que me siguen gritando. Seguid, ¡quiero conseguir escucharlos!
...¿no querías sonreir siempre? Ahora no sé que creer. Mientes siempre. No merece la pena razonar. Comprometerse contigo ha perdido su significado. Y no existe razón para que no seas capaz de soportar cualquier cosa. No tienes derecho... Deberías ser fuerte. Deberías olvidarlo todo. Deberías mantener tu promesa y no defraudarte más.
Deberías escuchar, deberías callar.
... ¡¡Que aparezca el silencio en la tierra!! ¡¡Y que el silencio me permita mantener la plenitud de las emociones pasajeras...!!
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario